15/08/05

Miles de cosas pelean por mi atención. El fantasma de la comodidad susurra en mi oído. Miles de cosas que podrían doblegar mi voluntad y ponerme de espaldas al tiempo.

Sabias palabras me dijeron una vez que, mientras uno no decida, alguien más lo hará por uno. Y que las decisiones nunca cesan.

Hoy desperté sin excusas; solamente yo, mis compromisos y mis circunstancias. Ya había hecho una promesa. Y fallé miserablemente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s