fragmentos de ficción > COMPLEX:bar continúa!

Recordé, y no sé por qué sucedió, a un maestro que decía en sus escritos: “cuando estés hablando con chicas, descolócalas, cambia el ámbito de la conversación de manera que puedas dirigirla (a la chica y a la plática.)” Él escribía acerca de seducción, y en este momento eso no venía al caso. El silencio se rompe:
-Sylvia, ¿sabes acerca de gatos?
La concentración de Sylvia había pasado de nuestra charla, a secar una copa con un trapo. Sacudió la cabeza evidenciando el descolocamiento, pero con la misma serenidad (aptitud imprescindible tras la barra, más allá de la destreza con los cócteles), preguntó, como si hubiese escuchado cualquier otra cosa:
-¿Qué?
-Te pregunté si sabes acerca de gatos.
Sylvia miró hacia las luces halógenas que colgaban de alambres plateados desde el techo, no porque le parecieran repentinamente importantes (a pesar que fueron traídas de Japón, instaladas por un electricista alemán, y pagadas con dólares americanos a una empresa nacional, a modo de primicia como la primera instalación de este tipo a gran escala en los cinco continentes), sino que estaba recordando. En ese instante hubiese apostado con toda seguridad a que se cruzó con una imagen de Rayuela.
-Mi experiencia con gatos se limita a lo que he leído, y a lo que me cuentan algunos amigos. ¿Qué deseabas saber?
Vaya una respuesta larga. Para llevar, por favor.
-Tengo al gato en el apartamento, y es la primera vez que lo dejo solo…
Sylvia responde con cara de “¿De qué estábamos hablando?”
-Yeah…
Nunca le gustó decir “Ajá”.
-… y no sé si preocuparme, ir para allá, o ambos.
Por un segundo regresa a mirar el techo. ¿Por qué no podían ser alambres negros? Pero divago.
-Qué te puedo decir… los gatos son muy independientes. Mientras le dejes la comida y el agua disponibles, él estará bien.
-Espero que no acometa contra los muebles.
Sylvia araña teatralmente la superficie de mármol con las uñas de la mano izquierda, mientras emite un sonido onomatopéyico que aparenta ser de un gato, pero quizás un gato siberiano, o una gata ucraniana. Y guerrera.


Leyendo blogs en el trabajo? Haz click y escapa antes de quete agarren!

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s