Escala

En el avión, sentado en la ventana, un hombre lloraba, quizá por la tensión de haber fallado en los preparativos de su viaje; tal vez por la piensa en aquella que quedó atrás, para la cual quizá este avión no es más que el primer escalón de una larga ausencia. Quién sabe qué le esperaba en su llegada. Yo, por mi parte, pasaré un par de horas en el próximo aeropuerto mientras salgo hacia mi destino propio durante estos siete días. Pero quién sabe si serán más.

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